Con gran alegría, la Insigne y Nacional
Basílica de Santa María de Guadalupe ha recibido
a la peregrinación de la Diócesis de Toluca:
alrededor de 80 mil personas, hombres, mujeres, jóvenes,
niños, seminaristas y sacerdotes que les acompañan.
Desde las primeras horas de este miércoles 14 de febrero, arribó
el multitudinario contingente que permanecerá y descansará
el día de hoy en la Casita de la Madre, para prepararse a
la mesa Eucarística del día de mañana jueves a las 10:00 horas,
presidida por su pastor, Mons. Francisco Javier Chavolla Ramos.
Tanto el atrio de la Basílica, corredores, las dos casas del
peregrino y el Tepeyac en su conjunto, se han visto embellecidos
durante todo el día por la presencia de los peregrinos, con
sus cantos, sus testimonios de fe, de esperanza, de alegría
y fraternidad.
El Tepeyac se ha llenado de las risas y juegos de los niños,
la oración de los adultos, la enorme devoción de las mujeres
que no dejan de atender a la familia, elaborando deliciosos
alimentos en comales o en pequeñas estufas debidamente instaladas;
los jóvenes que en el camino han disfrutado la camaradería
y la unidad y se dan tiempo para mirar con detenimiento a
la imagen Sagrada de Santa María de Guadalupe.
Las celebraciones eucarísticas de cada hora y los confesionarios
se han visto abarrotados de peregrinos que con su espera paciente
nos muestran el valor de los sacramentos para vivir el peregrinaje
cristiano, para seguir a Jesús en las decisiones de todos
los días.
Es una fiesta el Santuario. Es la fe, es la unidad de un pueblo
en Cristo. Es el pueblo que ama a Santa María de Guadalupe.