En la cima del cerro padre
Cruz López, entre los barrios de Guichivere y Laboratorio,
el martes 12 de enero de 2010, ante numerosos sacerdotes y
miles de fieles católicos, Mons. Diego Monroy Ponce,
rector de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe,
dedicó una pequeña ermita en honor del indio
santo Juan Cuauhtlatoatzin. El rector del Santuario más
importante de América con la unción que le caracteriza
presidió la concelebración eucarística.
El ambiente festivo del evento
se distinguió de diversas maneras. Antecedió
a la Eucaristía un magnífico concierto musical,
el cual estuvo ejecutado por un grupo de niños integrantes
del Rincón de la Marimba, quienes por casi una hora
interpretaron con su marimba temas de la región y del
resto de la república mexicana. Durante este concierto
Monseñor Monroy estuvo acompañado de Mairé
del Rosario Escobar Solorio, reina de la Sandunga 2009.
La riqueza cultural de la
región de Tehuantepec tuvo un esplendor especial en
la procesión que acompañó al rector de
la Basílica hacia el lugar de la celebración,
pues durante este trayecto le acompañaron con vistosos
trajes típicos de gala los shuanas (hombres) y las
sheleshuanas (mujeres). Con palmas en las manos y al son de
los tambores se desarrolló esta vistosa romería.
La construcción de
esta ermita estuvo a cargo del presbítero José
de Jesús Gutiérrez, sacerdote de la diócesis
y anfitrión del rector de Guadalupe. Entre vivas y
porras fue recibida la comitiva.
La presencia del rector de
la Basílica de santa María de Guadalupe en tierras
tehuanas, dejó una semilla de compromiso de cara a
la evangelización y misión de la Iglesia, motivo
e impulsó un trabajo pastoral inspirado en el ejemplo
evangelizador y catequizador de santa María de Guadalupe.
Asimismo, exhortó a
cada uno de los presentes a hacer realidad el Reino de Dios,
en medio de un mundo cada vez más violento y desarticulado.
Después de haber encomendado
a la comunidad parroquial a la protección de la bienaventurada
Virgen, santa María de Guadalupe, Monseñor continúo
con el programa establecido por el comité organizador.
La construcción de
este pequeño templo, tuvo también la participación
de los católicos de Tehuantepec, de la asociación
católica alemana Adveniat y la de los migrantes radicados
en los Estados Unidos.