Consagración a la Santísima Virgen de Guadalupe de la Arquidiócesis de
Guadalajara
15
de abril de 2010
Madre
Santísima de Guadalupe, Madre
de Dios verdadero,
Maestra
del sacrificio escondido y silencioso, por
cuya fe hemos recibido al Salvador. Enséñanos
a creer, ayúdanos a creer en la fe, a convertirnos continuamente
a la Palabra de Dios.
Contempla
esta inmensa mies, nuestra Arquidiócesis. Protege
a nuestras familias para que estén siempre muy unidas. Concédeles
la gracia de amar y respetar la vida que comienza, con el
mismo amor con el que concebiste en tu seno la vida del
Hijo de Dios.
Bendice
la educación de nuestros hijos. Que nuestros jóvenes descubran
en Jesús la inspiración para vivir con autenticidad y valentía
el Evangelio.
Haz
que florezcan abundantes vocaciones de Sacerdotes, de
Religiosos y Religiosas, fuertes en la fe y celosos dispensadores de
los misterios de Dios. Todo lo que tenemos y somos lo ponemos en
tus manos de Madre; de Ti , queremos aprender a compartir, especialmente
con los más necesitados.
Alcanza
para nuestros pueblos la paz, la justicia y la prosperidad. Queremos
recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Jesucristo
en su Iglesia. Te ofrecemos nuestra vida, nuestros
trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros
dolores.
Por
tu intercesión materna imploramos tu bendición a esta Arquidiócesis
para que sepamos celebrar tu bendita presencia en el Tepeyac.
Te
suplicamos que nos concedas un amor a todos los sacramentos que
vienen de tu Hijo Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu
Santo vive
y reina por los siglos de siglos. Amén.